• Castiglione y el arquetipo humanista en España
    Castiglione y el arquetipo humanista en España

  • Elisa Prieto Conca
  • Devenir Ensayo
  • 304
  • 19,23 €
  • 978-84-16459-48-3
  • 2017
  • 29
  • SI
  • PEDIDO

Elisa Prieto Conca es profesora superior de Violín y de Música de Cámara por el C.S.M. de Murcia, licenciada en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de Salamanca, y doctora por la Universidad de Granada. En la actualidad es profesora numeraria de Violín del C.P.M. de Motril, y violinista de la orquesta de cuerdas Concerto Málaga, con la que ha efectuado grabaciones para RTVE, Genuin Classics, Belsuono Strings Records y Deutsche Grammophon.

El presente libro se ocupa de la influencia de Il cortegiano, de Castiglione, en la formación del arquetipo humanista que se dio en la España del siglo XVI, y la función que en ese modelo tiene el aprendizaje y la práctica de la música.
Il cortegiano recoge las conversaciones habidas en la corte de Urbino sobre lo divino (el amor, que conduce de los sentidos a la contemplación de la Rosa mística) y lo humano (juegos y guerra, técnicas del cortejo, danzas y canciones, vestidos). Aquellos aristócratas desocupados pretendían fijar el arquetipo del cortesano perfecto, habitante ideal del mundo naciente. En aquel palazzo ducal regía un afán de armonizar la Antigüedad grecolatina con la Biblia según la pauta humanista: Platón y San Agustín, Orfeo y David el salmista, Atenas y Jerusalén (o sea: Roma).
Todo ello se expone en clave española, pues el autor amaba España, donde ejerció como embajador papal ante el emperador Carlos. Y al cabo, murió en Toledo: uno es también de donde muere. Súmese a ello que en Barcelona se publicó la primera ―y excelente― traducción de su obra a otra lengua, el castellano en concreto, por mano de Juan Boscán, asistido por su amigo Garcilaso de la Vega.
Para alcanzar el canon moral propuesto hay que adentrarse en un camino de perfección de índole formativa: una paideia donde son fundamentales música y poesía, aunadas originariamente según Platón y sus sucesivos intérpretes neoplatónicos (Plotino, Porfirio, Proclo) y neo-neoplatónicos (Ficino, Pico, Hebreo, Equicola, Bembo). La música, en fin, no es solo un rasgo del cortesano; es también una herramienta de ese proceso educativo que sintetiza los saberes de la elocuencia (el Trivium medieval) y la matemática (el Quadrivium).